Los campos morfogenéticos o campos mórficos del biólogo Rupert Sheldrake remiten a que, biológicamente, todo esté informado del pasado. Un campo morfogenético es un campo de memoria, en el que todas las especies vivientes se mueven. Este campo es una fuerza poderosa pero intangible, sólo comprobable (hasta ahora) por sus efectos. Bert Hellinger ha estudiado y aplicado la idea de los campos mórficos para comprender cómo funcionan las familias a nivel transgeneracional.

¿Qué son los campos morfogenéticos?

En el libro de R. Sheldrake “De perros que saben que sus amos están camino de casa y de otras facultades inexplicadas de los animales” se pregunta, ¿por qué un perro anticipa la llegada de su amo incluso cuando es a una hora inusual? Este tipo de conductas podrían ser explicadas por la teoría de los campos mórficos: Se trata de una información que se transmite instantáneamente de una forma no-material.

Los campos morfogenéticos explicarían el aprendizaje tácito que se da entre las especies, por ejemplo, un roedor australiano puede conocer sin que exista transmisión material, simplemente por resonancia mórfica, algo aprendido por un roedor de su misma especie en cualquier otra parte del mundo. Todas las veces que un miembro de una especie aprende un comportamiento nuevo, cambia el campo morfológico de la especie. Si el comportamiento se repite durante cierto lapso de tiempo, su resonancia mórfica afecta a la especie entera. 

Los campos mórficos aplicados a las constelaciones familiares

Existen campos de información compartidos entre miembros de una especie que son transmitidos a través de una resonancia mórfica. Aquellas cosas que han ocurrido con mayor frecuencia y con mayor cercanía, tienen mayor posibilidad de volver a ocurrir y transmitirse entre miembros de una especie (a esto Sheldrake llama “la presencia del pasado”). Esto significa que un hábito aprendido por una persona puede transmitirse y afectar la epigenética de otra persona sin que tenga que ser heredado.

La familia funciona como un campo de memoria. De un modo instintivo, repetimos lo anterior, estamos impulsados por la repetición del pasado, que incluye nuestras creencias y lealtades hacia nuestros antepasados (los hayamos conocido o no). Gracias a eso es que podemos avanzar, ya que cada uno recibe todo el bagaje  anterior.  El problema es que, en ocasiones, la repetición del pasado nos puede llevar a un destino trágico.

La sanación del árbol genealógico puede venir a través del reconocimiento del pasado y de la conexión a algo diferente y más grande, hacia algo nuevo e indefinible, que nos conecta con el vacío, la vida y la creatividad. Esto implica no tener nombres, y estar en el momento presente: La fuerza de sanación viene cuando nos abrimos a  lo infinito del momento presente.

Precisamente el cambio, según Sheldrake, es una mutación, es ahí cuando entra una nueva información en el campo.

campos morfogenéticos y constelaciones familiares

Campos morfogenéticos y Constelaciones Familiares

Bert Hellinger, creador de las Constelaciones Familiares, dice que un campo morfogenético sólo puede modificarse cuando un impulso externo lo pone en movimiento. Ese impulso es en principio mental, proviene de un observador que entra en consciencia acerca de la repetición inconsciente del pasado. Así se adquieren nuevas comprensiones, y se hace posible la orientación hacia algo nuevo y diferente.

Al comienzo, el campo o la familia, se defiende contra esta comprensión (cuestión de inercia o sensación de amenaza),  pero si un número suficiente de miembros queda convencido y acepta la nueva comprensión, también el campo, como un todo, comienza a moverse, para dejar atrás algo superado, y actuar de otra manera más conectada con la vida.

Si quieres saber más te dejamos un video de 5 minutos de Rupert Sheldrake en español donde hace una introducción sobre los campos morfogenéticos como campo corporal o campo de energía:

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