La epigenética y las constelaciones familiares se unen para comprender y ayudar a sanar las implicaciones trágicas en nuestro árbol genealógico. Las experiencias buenas o malas de nuestros antepasados se heredan a sus descendientes, provocando tendencias a ciertos comportamientos, hechos, enfermedades, etc.  Sin embargo, esta herencia no es determinante, ya que esta memoria se puede dejar atrás, en el pasado, a través de técnicas de sanación y del uso de la creatividad. La epigenética conductual explica por qué las constelaciones familiares funcionan.