Resulta sorprende la cantidad de problemas que tienen una raíz familiar/ancestral. Somos hijos de las relaciones entre nuestros padres, abuelos, bisabuelo. Pertenecemos a generaciones de ancestros, y como personas nos movemos dentro de este campo familiar, consciente e inconscientemente. Así como nos relacionamos con este campo, nos relacionamos con nosotros mismos, con nuestra fuerza y nuestro arraigo en la vida. Nuestras implicaciones familiares pueden traernos dicha y felicidad, pero también dolor, enfermedad y tragedias.