Quizás por mi naturaleza, suelo bucear en las profundidades; para bien o para mal, nunca me quedo en la superficie. Cuando asistí por primera vez a un taller de Constelaciones, sentí que la mirada de Hellinger encajaba perfectamente conmigo. Aunque también se puede hacer Constelaciones para revisar temas de menor trascendencia, su punto fuerte son tratar asuntos profundos, los grandes temas de la vida (muertes, separaciones, abortos, traumas…).