¿Qué pasa después de constelar? Compartimos 5 sugerencias para tener en cuenta, aunque no son manuales ni recetas. Las Constelaciones familiares no funcionan en todos de la misma forma, no trabajan del mismo modo, es mejor no aferrarse a dogmas ni a cómo tendrían que ser las cosas. Además, como dice Bert Hellinger: La verdad se revelará por sus efectos. Lee nuestras cinco sugerencias a tener en cuenta después de una constelación y recuerda que puedes compartir tus comentarios debajo de la publicación.

Sugerencias que puedes seguir después de una constelación familiar:

Una Constelación familiar abre algo nuevo, y a partir de ello puedes experimentar más fuerza, más paz, alegría… o sentirte extraño durante horas o días. Los cambios pueden ser sutiles, paulatinos, o grandes… Pero es importante saber que al tocar temas profundos de la vida, una constelación familiar puede necesitar un par de meses para abrirse camino (hay tradiciones que señalan que un cambio radical en la vida implica un proceso aproximadamente de 2 años).

¿Ya has constelado? ¿Y ahora qué sigue? Nuestras 5 sugerencias

  • ¿Tienes preguntas sobre tu constelación? ¡No busques las respuestas!

Sobre todo si lo que te estás preguntando empiezan con un “¿por qué…?”. Al preguntarnos por qué ha pasado esto o aquello en la constelación familiar, en realidad estamos racionalizando el asunto tratado. No es para nada aconsejable hacerlo. Al “analizar” o “querer interpretar” intervienes mentalmente en el proceso. Y esta intervención puede ser tu peor enemiga.  Usa el poder de tu mente sólo para poner atención, sin juicios, a lo que se va manifestando dentro y fuera tuyo, e intención para sanar… el proceso ya ha sido iniciado.

  • ¿A qué emociones te estás conectando? Toma conciencia y busca un equilibrio ecológico

La alegría, la tristeza, el miedo o la rabia son las cuatro emociones básicas… Hay personas que sienten sus emociones más intensamente, y personas que las sienten con menos intensidad. Sea como sea, es bueno saber que no puedes elegir cómo te sientes después de una constelación familiar (te sientes como te sientes) pero puedes elegir hacer algo con eso que sientes, para equilibrarte y empoderarte. Se trata de transitar las emociones de un modo ecológico para ti mismo y para los demás, y confiar en el proceso de auto-regulación natural en todos los seres humanos y los sistemas vivos.

  • ¿Demasiadas ganas de contarle a alguien tu constelación familiar?

En su página web, Brigitte Champetier de Ribes (y la mayoría de los consteladores familiares) sugieren cuidar las palabras y los pensamientos sobre la constelación, una vez hecha. Brigitte sugiere que puedes hablar con alguien de confianza sobre “la película” de los hechos y sobre cómo te estás sintiendo. Pero hazlo con mucha discreción ya que podrías caer en un “retroceso de la energía” que se ha movido. Ten cuenta que una constelación familiar abre algo nuevo, y si hablas demasiado de lo que ya pasó, en realidad te estás conectando con lo que ya no es.

  • ¿Avanzo lento, o avanzo rápido?

Aunque no siempre pasa, hay personas que entran en un ritmo de hacer constelación tras constelación, lo viven intensamente. Y al contrario, hay personas que sienten que ya es suficiente con pocas sesiones. De un modo u otro,  la sanación no depende del número sino de la calidad: Puedes tener muchos encuentros de constelaciones familiares e ir asimilando pequeños cambios, o puedes tener un proceso fuerte y asimilar el cambio de un modo profundo por única vez.

Conviene ver en cada situación particular. Las constelaciones son maravillosas y proveen recursos muy útiles a las personas. Si tu intención es constelar frecuentemente (supongamos, cada mes) las preguntas que te haría son: ¿Realmente tus asuntos o demandas tienen fuerza, o estás buscando alguna excusa para constelar por curiosidad?, ¿Puedes asimilar la información que recibes, sientes que internamente se van asentando las experiencias?.

Y finalmente hay que decir que, más allá de las necesidades personales de cada uno, está el “permiso” que podemos o no tener para seguir constelando, y también los tiempos de los procesos de cambio, que están más allá de nosotros mismos, dependen de que algo se asiente a nivel sistémico-familiar. Recuerda que una constelación familiar no sólo mueve nuestra energía, sino la de todo el “campo” en el cual nos movemos. 

  • Darse el espacio para descansar y para sentir el cambio desde el aquí y ahora:

El verdadero trabajo  comienza cuando, como adultos, asumimos lo “nuevo” a nivel emocional, corporal y en nuestras relaciones, desde el momento presente, el aquí y ahora. La sugerencia para favorecer el cambio es que hagas cosas que te presenticen… por ejemplo, poner más atención en cómo está tu respiración, o en tus sentidos (tacto, olfato…)… o caminar descalzo… o conectarse con el silencio unos minutos al día… o pintar mandalas. Todo ello son sugerencias que puedes tomar, o bien crear las tuyas propias. ¿Por qué es importante “presentizarse” después de una constelación familiar? Si estás demasiado mental, estresado o expectante, no estás en el presente, estás en el pasado o en el futuro… Y la sanación ocurre en el momento presente.

¡Confía en tu proceso!

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