Resulta sorprende la cantidad de problemas que tienen una raíz familiar/ancestral. Somos hijos de las relaciones entre nuestros padres, abuelos, bisabuelo. Pertenecemos a generaciones de ancestros, y como personas nos movemos dentro de este campo familiar, consciente e inconscientemente. Así como nos relacionamos con este campo, nos relacionamos con nosotros mismos, con nuestra fuerza y nuestro arraigo en la vida. Nuestras implicaciones familiares pueden traernos dicha y felicidad, pero también dolor, enfermedad y tragedias.

Somos hijos de las relaciones entre nuestros padres, abuelos, bisabuelos… Pertenecemos a generaciones de ancestros, y como personas nos movemos dentro de este campo familiar, consciente e inconscientemente. Así como nos relacionamos con este campo,  nos relacionamos con nosotros mismos, con nuestra fuerza y nuestro arraigo en la vida.

Nuestro pasado familiar traza como un “horizonte” para nosotros, un horizonte de posibilidades, más o menos buenas. La forma en que estamos sujetos al pasado familiar se revela por sus efectos en nuestro presente. Cuando nos sentimos abatidos, desdichados o atascados, es cuando más necesidad tenemos de ampliar nuestro horizonte, nuestra consciencia, para superar los obstáculos y poder movernos hacia el futuro.

Para superar los obstáculos es necesario explorar aquellos asuntos familiares que limitan nuestro proyecto vital, poner luz sobre nuestra “herencia” e “implicaciones” y asumir la fuerza que podemos tomar de ella, pudiendo focalizar una manera sana de estar en la vida, de  relacionarnos y de ir al encuentro de nuestro futuro, con menos peso en nuestras mochilas.

Desde el momento en que decidimos trabajar nuestra historia familiar, iniciamos un camino de conciencia y maduración de aquello que nos viene dado, pudiendo trascender el lugar que se nos asignó, para tomar nuestra propia vida con serenidad y fuerza. Cuando podemos ubicarnos como observadores y participantes de nuestro sistema, ampliamos la consciencia, adquirimos nuevas comprensiones y nos hacemos más libres.

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