Un ejercicio de salud de Bert Hellinger. Conexión con la madre. Meditación.

Cierra tus ojos.
Mira a tu madre, como niño/a y abres ampliamente tu corazón y le dices a ella: Gracias.
Tomé la vida de ti en su completud, tu eres mi madre y yo soy tu pequeño. Tu eres la correcta para mi, te amo exactamente tal y como eres, tomé la vida de ti como la madre que eres. Y voy a hacer algo con ella, algo grandioso, y si me es permitido, me voy a casar como tu. Ahora te tomo como mi madre, y tu me puedes tener como tu hijo/a. Gracias. Yo voy a cuidar la vida que me diste, la voy a preservar, y la voy a cuidar, para honrarte. Querida mamá.

 

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